lunes, 10 de marzo de 2014

Va por vosotros, Ignasi y Rosa

Hay personas que se tatúan en tu alma y que te dejan una huella imborrable, marcada a fuego, justo en el momento en que sabes que te han dejado para siempre; que se han ido y que ya no volverán. Las quieres desde el mismo momento en que las conoces pero no eres consciente, mientras las disfrutas en vida, del peso de su alma en la tuya. Qué cruel la vida que te abre aún más los ojos con la ausencia irreemplazable y con la marcha irrevocable. Qué sabia la vida, que te recuerda lo ligera que es, liviana como un papel de fumar, a base de inesperados zarpazos. Va por vosotros, Ignasi y Rosa. Sois dos de las ausencias más amorosas de mi vida. Gracias por haber existido.